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La nieve jamás me ha molestado, desde que era un cachorro siempre he disfrutado la manera en que los pequeños copos caen uno tras otro hasta formar una blanca y esplendida alfombra. El soplar helado del dios del viento es para mí un remanso agradable, una especie de caricia soberbia, tal vez por eso me llaman: El demonio de hielo

Cuando asumí el poder de mi clan supe que las cosas no serian sencillas, acababa de librarse una batalla contra el cielo y los ánimos estaban inquietos, muchos habían perdido amigos y familia en la batalla y sin embargo puedo asegurar que nadie había salido más afectado que yo,  pues en esa sangrienta guerra yo perdí  el corazón.

Desde que él se fue, no,  desde que me lo arrebataron, el mundo tomo un matiz diferente, sentía que todo estaba a blanco y negro, las flores que a él tanto le gustaban comenzaron a molestarme, las sonrisas y los murmullos agradables me desquiciaban de tal forma que  rugía con toda mi fuerza para hacerlas callar y si el sonido persistía no cesaba hasta encontrar la fuente y destruirla. Mate miles de demonios, destruí cientos de clanes rumanos y extranjeros, hasta dejar claro que esta tierra me pertenecía, hasta demostrar que Aurion Barsov era el líder  rumano por derecho y poder, y si alguien lo dudaba… podía retarme cuando quisiera.

Mi hogar se fue llenando de oscuridad y sangre, los cuernos de mis retadores eran ahora lindos adorno en la sala o las habitaciones, los cofres del ático se llenaban con las joyas y secretos familiares que reclamaba a mis adversarios caídos y mi propio reflejo se convirtió en un desconocido. Mis ojos sin vida casi escasos de color, mi piel pálida la mayor parte del tiempo salpicada de sangre ajena, misma que se acumulaba bajo mis uñas hasta tomar un color oscuro, mi cabellera de deslumbrante blanco ondeaba libre a mi espalda no tan lustrosa y limpia como podría estarlo, aquel desconocido en el espejo me sonreía de lado y solo encontraba en su cruda mueca el mas absoluto desprecio… tal vez, después de todo no me llamaban el demonio de hielo solo por mi gusto por el frío.


Una noche de Noviembre cuyo número exacto no puedo recordar, cenaba en silencio la carne dura de un piel roja… (El idiota había tenido la osadía de decir que yo era un tirano)  cuando alguien traspaso la barrera de mi perímetro privado, me puse en pie de inmediato, sin prisas y  Salí a  recibir a mis invasores, la nieve se me adhirió a las puntas del cabello y las pestañas,  había una tormenta y de inmediato supuse que aquel era el escenario perfecto para una emboscada, no que me preocupara pero siempre he preferido los retos directos así que los invasores no tendrían tanta suerte por haber interrumpido mi cena y osar tratar de emboscarme. Distinguí dos siluetas dibujadas en la nieve  acercándose poco a poco a mí, ¡aquello era el colmo! Tenían el descaro de avanzar directo hacia el líder rumano como si yo fuera a estar esperándolos con un trozo de carne y una copa de sangre caliente,  rugí haciendo temblar  la tierra y repetí el sonido intensificando la tormenta de nieve. No era capaz de recordar hacia cuanto no hablaba… ¿desde cuando me expresaba solo con rugidos?

Me lance hacia las figuras, la nieve se abría a mi paso facilitándome localizar aromas y aclarando mi visión,  mis piernas fuertes me permitían impulsarme mas de tres metros a cada zancada y finalmente mi garra se lanzo hacia el frente, letal y mortífera… fue frenada por una mano como el puño de un cachorrito ante un adulto. Desconcertado retrocedí y  gruñí y de pronto una voz logro que cada parte de mi ser vibrara.

-Así que los rumores eran ciertos, ¿ya no eres capaz de hablar Aurion? ¿Olvidaste como usar esa melodiosa voz tuya?

Unos ojos amatistas me miraban benévolos.

-Anda cachorro, di algo – Beldan parecía preocupado, se acerco a mi y como acto reflejo me arrodille ante él, no creo que fuera capaz de pensar con claridad, creo que me puse de rodillas ante él por el instinto de reconocer a un ser dominante, demasiado poderoso para que alguien como yo le hiciera frente y también por respeto a ese ser supremo, ordene a la nieve calmarse. Exigí a las ninfas frías que dejaran de cantar y poco a poco la tormenta cayó en un calmo sueño.

No se que es lo que Beldan encontró en mi imagen, pero la manera suave en que desvió la mirada dolida, me hizo desear que la tormenta regresara para que él no pudiera verme con tanta claridad.

-Aurion, te traje un regalo – Hasta ese momento no había recordado fijarme en la segunda silueta, por mucho, mas pequeña que Beldan y yo y con un aroma dulce manando de su piel. Una hembra. – Anda Lea, acércate a él  

La rubia dio un paso y yo retrocedí un salto como si me asustara, si lo  pienso ahora fue una acción idiota y no me sorprende que la rubia haya reído con una voz delicada como campanitas de plata, ¿Cómo reaccione yo?  Le rugí y ella corrió a esconderse detrás de Beldan que también rió.

-Cachorro malo, te he traído a la hembra mas linda de Rumania y tu la tratas mal, malo Aurion- Beldan ya había tomado la mano de la  hembra y la llevaba hacia mi mientras la rubia me miraba fijamente y yo a ella – Su nombre es Lea y la quieras o no tendrás que quedártela Aurion – Yo mire hacia Beldan que a pesar de ser mas bajo que yo resultaba imponente de manera majestuosa.

Súbitamente Lea fue empujada hacia mis brazos, choco con mi pecho pero yo no moví las manos para abrazarla y ella se retiro hacia un lado mirando hacia Beldan como si le suplicara que no la dejara conmigo, ¡bien! Yo tampoco quería a una  hembra en mi casa, no necesitaba a nadie, ¡a nadie! Pero Beldan ya se había dado la vuelta y se alejaba poco a poco – Vendré la próxima primavera – dijo sin girarse a mirarnos – y quiero cachorros ¿escuchan? – finalmente hizo un alto para clavar su mirada en nosotros -…muchos -   

Me estremecí ligeramente  y finalmente el origen de la casa mas poderosa de Rumania desapareció.

La hembra resulto ser mas extraña de lo que yo hubiera esperado, después de la partida de Beldan no tarde en regresar a casa  y la rubia fue de inmediato detrás de mi, yo decidí que si no podía  matarla por ordenes de Beldan, la aterrorizaría hasta que huyera… no me hacia falta  ella no me devolvería el corazón, nadie jamás lograría hacerme sentir vivo de nuevo.

-Ah… que lugar tan… pintoresco – La rubia parecía dispuesta  a entablar conversación o algo, yo la mire bruscamente  y gruñí bajo entre dientes, regrese a la cocina y me senté de nuevo frente a los trozos de piel roja que había estado comiendo y Lea pareció dudar un poco antes de acercarse – déjame ponerte esto en un plato como merece comer el líder rumano – extendió una mano con el afán de preparar la mesa para mi y yo  descargue mi puño contra la mesa poniéndome en pie violentamente medio inclinado de manera amenazante hacia ella. Logre que retrocediera, imagino que mi imagen descuidada sumada a los trozos de carne que colgaban de mis colmillos  debió darme una imagen realmente aterradora, me sonreí interiormente y me senté de nuevo retomando mi cena por segunda vez.

La escuche salir de la cocina y cuando creí que me había deshecho de ella. Regreso, caminó directamente hacia mi espalda y comenzó a pasarme un cepillo por el cabello, ¡debía estar loca!, no tarde ni un instante en darme la vuelta, arrebatarle el cepillo y partirlo a la mitad mostrándome tan fiero como instantes antes, pero ella no se amedrento, me arrebato la parte útil del cepillo y aunque la mano le temblaba regreso a su labor, yo la mire de hito en hito… tenia un poco de él, a él no le hubiera gustado mi imagen actual y posiblemente hubiera actuado igual que ella, sin mediar palabra me senté de nuevo y ella se entretuvo en mi cabello mientras yo  cenaba.

Cuando termino con mi cabello comenzó a limpiar mis uñas y pude sentir su calida y delicada lengua limpiando los restos de sangre de mis manos, era curioso verla, sentirla, tenia años sin permitir a alguien tocarme de aquella manera y  la sensación me puso nostálgico, termine cediendo y me encontré a mi mismo acariciando cuidadosamente una de sus  suaves mejillas… de pronto la imagen de él llego a mi cabeza, lo estaba traicionando, traicionaba su memoria y sin aviso alguno descargue mi puño contra la mejilla que antes había acariciado. La hembra me miro asombrada desde el suelo, yo me levante violentamente y subí a mi habitación encerrándome en ella, que la rubia hiciera lo que quisiera.


No pude conciliar el sueño y pasada la media noche abrí la puerta, saldría a averiguar que acción había tomado Lea, tal vez hubiera salido ya de mis terrenos y eso me alegraría, no estaba en el pasillo y no la encontré en la sala, suspire y fui hacia la cocina para beber algo de sangre antes de regresar a la habitación, pero ahí estaba ella, se había quedado dormida sobre la mesa después de   limpiar todo perfectamente, había guardado la carne restante, había limpiado los pisos y  acomodado la vajilla en el orden adecuado, se había deshecho de los trastes que yo había arruinado a lo largo de los meses y finalmente había quedado rendida, desde mi ubicación podía ver el hematoma que mi puño había creado en su mejilla, no puedo decir que me sentí culpable  pero la tome en brazos y la lleve arriba a una habitación que desde ese día seria suya…jamás la dejaría compartir la mía por que aunque mi cama era enorme, no había en ella lugar para Lea.

No puedo relatar con exactitud cuando fue que Lea fue rompiendo una a una mis barreras, respondía a cada agresión mía con sonrisas y caricias, me bañaba, limpiaba la casa, la llenaba de pequeños detalles femeninos y siempre tenia una sonrisa para mi cuando regresaba de las cacerías que realizaba a menudo para no estar cerca de ella.

Lea amaba leer, algunas veces lo hacia en voz alta y poco a poco me incito a demostrarle que yo no era el idiota salvaje  que ella creía, volví a  hacer uso del habla… deje de rugir y comencé a comunicarme con la educación que mi padre me había dado durante años.

La primera vez que la tuve en mi lecho fue memorable… fue como abrir una rosa,  tanta suavidad era casi irreal, sus labios se ofrecían a los míos y su cuerpo no oponía la menor resistencia, durante unos instantes breves la ame, me permití el lujo de sentirme completo en compañía de aquella rosa femenina y febril que vibraba ante mi toque…casi pudo haberme enamorado y lo hubiera logrado si él no se hubiera llevado mi corazón, aquella noche la hice llorar, por primera vez desde que había llegado a mi vida logre que de sus valientes ojos manaran lagrimas, después del acto me había puesto en pie buscando mis ropas de inmediato.

-¿Aurion?… ¿Qué haces? Regresa a la cama –Me miraba entre nerviosa y cariñosa, aun perdida en las sensaciones que acababa de brindarle –Aurion…

Insistió y yo, una vez vestido, la mire con frialdad, desde mi posición superior, la odiaba, por lucifer que la odiaba ¡me hacia traicionar a Zankiel!, no recuerdo mis palabras exactas pero me lance a la cama sometiendo su esbelto cuello bajo mis dedos.

-No sueñes con romances Lea, tu no eres mas que un objeto  para tener cachorros… esa es tu finalidad en esta casa, si buscas amor busca en tus libros por que en mi no encontraras nada.

Me quede rondando la casa aquella noche, no iba a dejar sola a mi hembra cuando olía a fertilidad pero tampoco deseaba regresar al interior a su lado, así que sentado en la copa de un roble congelado escuche sus sollozos hasta que el sol acaricio de nuevo a mi amada nieve.


Lea y yo casi no hablamos durante su embarazo, ella pareció tomar mi consejo y se abstrajo en sus interminables lecturas, yo tenía mas trabajo que nunca. Los machos hambrientos de poder  atacaban mis territorios uno detrás de otro, a veces en grupos, todos deseaban lo mismo,  matar a mi cachorro no nato, tomar a mi hembra y ocupar mi lugar, desde luego ninguno era un verdadero oponente y mi vida que comenzaba a tomar orden de nuevo  volvió a recibir una sacudida, la sacudida mas brutal que había recibido jamás.  Al medio día de un seis de mayo, Lea trajo al mundo a mi pequeño heredero primogénito un cachorrito hermoso y perfecto, tenia un aroma demasiado suave pero no le di importancia, supuse que lo había heredado de su madre, lo nombre Arges   una variante del nombre del dios mitológico de la guerra “Ares”   quería que mi pequeño fuera un conquistador, un macho ejemplar y orgulloso, Arges Barsov seria una  leyenda, yo, como su padre me encargaría de ello.

   

Lea y yo volcamos todo nuestro amor en aquel pequeño milagro, Arges me regreso las sonrisas sinceras y  mientras mi hembra se recuperaba del parto yo lleve a mi cachorrito a la habitación principal donde durmió conmigo muchos días, me daba algo de miedo tenerlo en mis brazos, debo confesar que cuando lloraba entraba en la mas absoluta desesperación no sabia que hacer y acudía suplicante a Lea pues no toleraba que mi cachorrito sufriera bajo ninguna circunstancia, Arges creó  un nuevo vinculo entre mi hembra y yo, ella sabia que no la amaba, no se si ella me amaba a mi pero éramos padres y ambos amábamos a nuestro pequeñito.

Arges tuvo una educación impecable, yo le enseñaba  como arrancar la carne cruda de los huesos, lo dejaba verme cazar y le llevaba animales pequeños para que practicara dentro de la casa pero debo aceptar  que mi cachorrito no mostraba mucho animo por aquellos juegos, en cambio amaba estar en el regazo de su madre mientras ella le leía, a muy corta edad aprendió a leer y escribir, podía traducir algunos textos mejor que yo y me llenaba de orgullo, sabia que tarde  o temprano comenzaría a mostrar sus atributos demoníacos mi cachorro era perfecto.

Espere  días que se convirtieron en semanas y meses y súbitamente Lea comenzó a esconder a Arges de mi… no comprendía las acciones de la hembra, me decía que Arges estaba débil pero yo sabia que los  cachorros de demonio no enfermaban a menos que fueran enfermedades demoníacas y de ser así con mayor razón quería ver a mi pequeño.

-Dije que no puedes  verlo Aurion, tu presencia lo pondrá nervioso, querrá salir a jugar y no puede hacerlo en su estado actual…

Ella escondía la mirada de la mía y yo arrasaba con la decoración de la habitación – ¡El cachorro es mío! ¡Quiero ver a Arges! ¡Dame a mi bebé! – Le rugía y a veces incluso la golpeaba pero no me atrevía a ver a Arges por la fuerza y lograr que  su salud empeorara tal como Lea me advertía.

Comencé a visitar a mi cachorrito solo de noche, me acercaba mientras él dormía y lo llenaba de besos y caricias, Lea siempre me vigilaba desde la puerta, como si yo fuera capaz de lastimar a mi razón de vivir.

La habitación donde Arges pasaba los días se convirtió en mi obsesión, siempre la rondaba, subía a su balcón de vez en vez   y varias veces dormí a la puerta de ella…lo único que deseaba era tener a mi pequeño entre mis brazos  y cuando eso comenzó a volverse solo un sueño, cuando yo casi había olvidado el aroma de Arges, arremetí contra su madre y la viole, si no iba a entregarme a Arges entonces quería  otro cachorro, aquella noche no me detuve hasta que las sabanas de Lea se llenaron de sangre y le advertí  que  sacaría a Arges de su habitación…  sin embargo aquello ultimo no me atreví a hacerlo.
Mi segundo cachorro nació un día de cielo nublado en el que el sol se ocultaba  tras nubes pesadas que sin embargo no dejaban caer ni nieve ni agua, era mas fuerte que Arges, lo supe de inmediato por su llanto brutal que de inmediato rompió algunos frascos del tocador, sus garras filosas lastimaron la piel de Lea e incluso me lastimaron el puente de la nariz pero al ver brotar la sangre el pequeñito extendió las manos hacia ella. Recogí un poco del liquido color rubí y se lo acerque a los labios, mi cachorro la recibió gustosa y me mordió el dedo comenzando a beber.

Lo llame Virhos que es una  provincia rumana  cuna de los más fieros lobos, el nombre demostró ser  clave en aquel pequeño, mi hermoso Virhos era un orgullo, cazaba  por instinto, ni siquiera  tuve que explicarle pero también era un poco peligroso, varias veces me ataco por que creía que quería robar su presa y aunque trataba de hablar con él, sus ojos de león me retaban de tal manera que tuve que imponer mano dura, si Virhos me mordía yo lo golpeaba y lo obligaba a lamer la zona lastimada, poco a poco tenia que aprender a respetar al macho alfa, Arges comenzó a salir de la habitación pero entonces yo tuve otro conflicto, un clan al sur estaba creciendo de manera desmedida y yo sabia que su líder no tardaría en reclamar mis terrenos, con dos cachorritos y una hembra débil yo tenia la desventaja.

Me despedí de Lea y de Arges, Virhos me acompañaría por que demostraba un talento impresionante para la batalla, sabia que no podía ayudarme por que era aun demasiado pequeño pero lo dejaría divertirse con los cachorritos del otro clan, era bueno que tuviera sus primeras presas cuando antes.

El clan del sur supuso un reto pequeño, su fuerza radicaba en la unión, estaban perfectamente organizados e incluso las hembras me hicieron frente, no tuve piedad… desconocía aquella palabra y deje vivir al macho alfa para que  viera perecer a toda su progenie, aquel demonio sureño tenia un tamaño colosal logro golpearme un par de veces antes de que yo lo sometiera y tuviera en mis manos otro cráneo para mi colección, cuando busque a Virhos con la mirada, mi cachorro peleaba con  otro, el cachorro parecía  algunos años mayor, tenia unas garras impresionante y los cuernos habían comenzado a brotar de su cabeza.

-¡Virhos aléjate!- Ordene y a mi pequeño le tomo algunos minutos retroceder,  él y el cachorro  único superviviente de aquel clan  jadeaban cansados, ambos manaban sangre y al ver los ojos rojos del otro cachorro supe por la expresión infantil que el pequeño tenia la misma edad que Virhos….aunque solo Lucifer sabrá con que lo alimentaban para que hubiera crecido así, decidí quedármelo y  de manera extraña el acepto,  me dijo que se llamaba Shane y aunque me siguió algunos kilómetros de regreso a casa, le ordene quedarse en aquellas tierras, no quería a un demonio como el cerca de Arges.

Nadie supo de la existencia de Shane excepto Virhos y yo, cada vez que salíamos de viaje yo llevaba a Virhos a probar su fuerza contra mi protegido y cada vez que miraba a Shane de nuevo me sentía mas impresionado, aquel demonio era prometedor y tenerlo bajo mi cuidado tarde o temprano me daría ventajas, Shane era el único capaz de vencer a Virhos de vez en vez y a mi me alegraba saber que si algo me ocurría dos machos poderosos cuidarían de mis territorios y de Arges… Lea no me interesaba.

El ultimo embarazo de Lea fue complicado… trate de cuidarla pero no podía dejar de pensar que ella me había hecho traicionar a Zankiel y también me había arrebatado los mejores años de Arges, por eso la noche  en que mi tercer cachorro nació  la ignore casi por completo, quise nombrarlo pero ella quería hacerlo yo sabia que  aquella hembra moriría en menos de un año, había perdido demasiada sangre y lucia débil así que se lo permití.

-Misael…

Murmuro casi sin fuerza y cayo dormida… odiaba que uno de mis pequeños tuviera semejante nombre celestial pero Lea se merecía aquel pequeño presente.

Misael resulto ser… demasiado para mi, el cachorro siempre se estaba sonriendo ¿Qué diablos le causaba tanta gracia?  Comía de todo… y  esto no es una metáfora, literalmente comía de todo, carne, sangre, fruta, arañas, madera, tierra… todo,  así que vigilar su dieta se convirtió en una de mis labores diarias, Virhos no lo recibió bien, le gruñía y lo mordió varias veces, en efecto tuve que reprenderlo y encerrarlo por temporadas, Arges por el contrario se mostró mas amable con Misael pero yo quería que Misael se convirtiera en  otro demonio perfecto así  que lo sacaba de cacería y lo hacia pasar mucho tiempo conmigo, Lea fue debilitándose y con su debilidad se volvió mas posesiva, había tomado a Arges básicamente como un prisionero yo no podía evitar mostrarme molesto y violento… siempre me ha desquiciado que me alejen de mis cachorros y finalmente un seis de mayo, el mismo día que Arges había nacido, Lea murió.

…¿Tristeza?  Si, la sentí un poco, aquella hembra había cambiado mi mundo, me había dado tres hermosos cachorros y a pesar de ello… a pesar de que Lea era sin lugar a dudas le mejor hembra rumana me permití albergar  desagrado hacia ella, la devore por que quería ver su cuerpo destrozado, jamás me hubiera atrevido a tocarla en vida pero muerta ya no importaba y desde luego ya no le dolería, ¡ella me había hecho traicionar a Zankiel! ¡Me había arrebatado a mi primogénito! Y… me había hecho quererla, yo el demonio de hielo había terminado doblegado ante ella… y por eso la prefería muerta.

Olvide a Lea rápidamente, pero Arges se mostró repentinamente depresivo, no lo culpaba su madre había sido  todo su mundo, una noche descubrí que Arges no podía comer carne cruda, no tenia garras o colmillos… me enfurecí ¡Lea me había engañado!  La idiota  había ocultado a Arges de mi pensando que yo podía lastimarlo, ¡yo! Que lo amaba mas que a nada… entonces odie a Lea con mayor intensidad que antes por que esa hembra que creí una amiga había desconfiado de mi hasta el ultimo instante. Subí a la habitación de Arges y destruí todo lo que ella había dejado, los libros, los juguetes, los muebles, todo lo que tenia el aroma de Lea cedió ante mis  garras. Misael pensó que jugaba y también trato de romper algunas cosas, pero Arges me miro con autentico odio y aquello me hizo detenerme, tome a Misael y Salí de casa.

La historia de cómo neciamente lance a Arges de un árbol esperando de él una reacción demoníaca, ha sido contada tantas veces y de maneras tan diferentes que no hace falta repetirla…basta con asegurar que jamás he sentido tanto miedo como aquel día.

Hoy conseguí una nueva hembra, estoy seguro de que puede darme un cachorro saludable, pero de momento no quiero pensar en ello, tengo a mis tres hermosos rubios y  cada batalla que libro  es por su bienestar.

Gracias Lea… aunque no hayas sido mas que la sombra de una rosa que termino por marchitarse. Gracias  por darme a mi  inteligente Arges, a mi poderoso Virhos y a mi dulce Misael…



Aurion Barsov.
©2008-2009 ~chu10
:iconchu10:

Author's Comments

Esta historia esta basada en Aurion Barsov [link]
(seeh no me esforce mucho con el titulo pero es culpa de :iconsiliceb: )

El relato se podria decir que es mas o menos la historia de como consiguio a sus tres primeros hijos y nooo para Xuxa que pregunta, no los consiguio en una subasta.

Comments


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:iconsiliceb:
XD xuxa bobo y no te juro que ame esta historia muchisimo y me dio feeling ;___; es que no puedo odiar a Lea pero no quería que Aurion la quisiera... aunque fuera desconfiada de el.. aunque tu sabes que el se lo ganó por su comportamiento

--
:star: I want a pineapple :star:
:iconxhian017:
Ambas sois unos genios andantes, me encantaaa!!! :wow:
¿Donde me puedo hacer fan de las dos? :?
Un besotee :kiss:
:blowkiss:

PD: ¡ME ENCANTA! :heart: pero un croquis de la historia no estaria mal! Por lo de las esposas de Aurion que me lio :XD:

--
:damphyr: Abraza tus sueños... Y lucha por que se hagan realidad :damphyr:
:iconchu10:
Nada! Lea no confio en Aurion por que en realidad no lo amaba ;_; Zankiel siempre ha confiado en èl y eso que es un arcangel asi que me da gusto que Aurion no amara a Lea aunque la verdad si la quiso.
:iconchu10:
;__; que lindaaa *abrazo* yo no merezco fans todo el credito es de :iconsiliceb: que esta adaptando la historia de manera maravillosa, pero si! un croquis no estaria mal, tratare de ir metiendo datos y cronologias, cositas que les ayuden a orientarse en el basto mundo Barsov X3 gracias por tomarte la molestia de leer.

PD: Aurion tiene la culpa de las confusiones por tener tantas esposas e hijos y familia en general.
:iconsiliceb:
Pues no lo amaba pero era su compañero.... pero Aurion no se gano su confianza XD aceptalo!

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:star: I want a pineapple :star:
:iconxhian017:
Te mereces fans, juro que he llorado al leerlo completamente, Ale se esta encargando en narrar la historia con los dibujos, pero ambas os mereceis el merito, ya que siempre pienso que un dibujo sin historia, sin explicaciones, no tiene vida para mi, y vosotras, les dais vida. Ale da vida a traves de los dibujos...pero tu escribes, ambas, los relatos. :heart:

No puedo llegar a imaginarme a Aurion tan "bruto" pero normal, perdio a Zankiel, se siente dolido....yo habria hecho algo similar, bueno en mi caso, me habria encerrado para siempre...que triste...:cries:

Tienes talento, cuando lo leia parecia sentirme como Aurion...sentir su profundo dolor...por la perdida.... ademas de los detalles de la batalla, ¡los nombres me encantan! ¡mi preferido Virhos! >w< y Misael y Arges....¿Lea fue la primera mujer, no? :?

¿Molestia en leerlo?! ¡es un honor leer este fragmento! ¡Moony, lo siento pero me hago fan tuya, me encanta tu estilo al escribir! :heart:_:heart: entre ambas, habeis creado una historia que tendrá mucho exito!!! :party:

Un besoooo grandeeee!!!
:blowkiss:

pd: cuidense ambas, y moony, espero mas *w* es que me enganche! :XD:

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:damphyr: Abraza tus sueños... Y lucha por que se hagan realidad :damphyr:
:iconakimaro:
;__; es una historia tan tan bonita!...aunque aurion fue muy cruel ; x;

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La gente siempre regresa a donde ha sido feliz por nostalgia.
:iconchu10:
oww no, no fue cruel solo estaba algo amargado ;_; pero ya luego sera feliz!...espero XD
dame voz de pc!
:iconhakurashin:
Esta muy padre la historia... Pobre Aurion, es muy infeliz con su propio ser. No creo que fuera cruel con leah aproposito, supongo qeu era un instinto de proteccion hacia Zankiel. Es muy triste T_T

--
-Haku

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November 19, 2008
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